Relendo, el “Airbnb” de equipo audiovisual para criaturas creativas

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El “Airbnb” de equipo audiovisual, así es como se describe Relendo. Esta joven plataforma quiere hacer con el alquiler de equipo de fotografía y vídeo lo mismo que Airbnb ha hecho con el alquiler de alojamientos vacacionales.

Este servicio permite el alquiler de equipo audiovisual entre creativos. La fórmula es muy simple; si tienes equipo puedes alquilárselo a otras personas de la comunidad, si no lo tienes y lo necesitas, puedes encontrar a alguien que te alquile lo que buscas. Lo que ahora se llama un win-win. Puedes ganar dinero por tu cámara y objetivos que están parados acumulando polvo. O si necesitas un objetivo o una cámara, puedes alquilarlos por los días que necesites sin hacer una inversión millonaria, solo pagas por lo que usas.

La fórmula no es nueva, los ejemplos están ahí y tienen nombres como Airbnb, BlaBlacar o Kickstarter, startups bien conocidas por todos nosotros. Pero parece que las plegarias de aficionados y profesionales del mundo audiovisual, que implorábamos al cielo un servicio como este (aunque no nos lo hubiéramos planteado), por fin han sido escuchadas.

A la hora de subir tu equipo, es muy normal que en un principio te surjan dudas, al fin y al cabo le estas prestando tu bien más preciado a alguien que no conoces de nada, esperando que al día siguiente te lo devuelvan sano y salvo. Para garantizar nuestra tranquilidad, Relendo cuenta con el respaldo de Zurich (todos los productos están asegurados). Además, todos los miembros están verificados por ID, y hay un sistema de valoraciones similar al de otras conocidas plataformas colaborativas. Es legal, es de confianza y es un inventazo.

La próxima vez que te plantees invertir en equipo, yo de ti me lo pensaría un par de veces. Porque seamos honestos, nuestro equipo se pasa más del 90% del tiempo a la sombra del armario. En ocasiones pueden pasar meses sin que vean la luz, como un preso en aislamiento. Te has auto-convencido de que necesitas ese objetivo, pero ahora en confianza, no es así. Lo comprarás y los primeros días ni lo quitaras de la cámara, pero en cuanto desaparezca la emoción de los primeros días pasará a formar parte de los olvidados, como pasó con otros tantos antes.

Es tu dinero, eres muy libre de hacer con el lo que quieras. Pero si no eres de los que se les van cayendo los billetes de 500€ de su abultada cartera, hazme caso y dale una oportunidad. Es simple y por eso funciona, sin trampa ni cartón. Si el fin de semana tienes que cubrir una boda y necesitas una cámara con un buen ISO para hacer fotos en esa iglesia tan oscura. Entras en su web o app, buscas la cámara que quieres y te quede más cerca de casa, la reservas, la usas los días que necesites y la devuelves. Te acabas de ahorrar como mínimo 2.000€. De nada. Y te puedo poner mil ejemplos más. Para ese 85mm maravilloso que quieres para tu sesión de retratos, para el gran angular del fin de semana en la montaña o el gimbal que quieres usar en tu próximo spot.