Es imposible que estés en el lineal del supermercado y no te pares a mirar esta salsa. Y es que la boca de un vampiro como una metáfora visual de lo picante creo que está súper bien escogida y le da una personalidad única y potente a la marca.
Me flipa la paleta de colores, que lidera un rojo intenso (como no podía ser de otra forma para una marca de salsa picante) y que combina a la perfección con el amarillo y el rosa (según la versión) de los labios con colmillos.
Y la elección tipográfica también me gusta mucho. Me encanta el nombre de la marca en negro sobre el rojo y creo que la fuente sin serifa empasta súper bien con la tipografía manuscrita, que te lleva al mundo del «hecho a mano» que es uno de los atributos más importantes del producto.
Muy muy buen trabajo del estudio Oveja & Remi (Mendoza, Argentina).



